Un lugar para conocer la mística cisterciense en sus más variadas manifestaciones (las tradicionales: monásticas, caballerescas-Temple y otras órdenes de caballería- y las más actuales: laicales y el zen cristiano) abierto a tod@s los que sienten interes por ella o desean encarnar en sus vidas este carisma tan plural.

sábado, 26 de diciembre de 2009

La Contemplación Cristiana explicada por un monje cisterciense, Kevin Hunt, en un retiro zen


Padre Kevin Hunt, es monje cristiano en la Abadía de Saint Joseph en Spencer, Massachusetts, desde 1953. En 1970 conoció a Joshu Sasaki Roshi, un Maestro Zen que enseñaba en los Estados Unidos y empezó a practicar el Zen. Ha participado en numerosos encuentros Budista-Cristianos y es miembro del Diálogo Monástico entre Religiones: un grupo de monjes Benedictinos y Cistercienses formado en Norteamérica para promover intercambios y visitas, a veces de varios meses de duración, con monjes Hindús y Budistas de Asia. También ha participado en diversos encuentros con el Dalai Lama.

Tomado de http://www.gatelessgate.org/prison/spanish/contemplacion.html


Extraído de una charla del Padre Hunt en un retiro Cristiano-Budista en el Centro Zen de Providence en Octubre de 1998



La tradición CRISTIANA de oración empieza con Jesús. Sus discípulos vinieron a él y le dijeron: "Señor, enséñanos a orar como Juan el Bautista enseñó a sus discípulos a orar". Esto llevó a la enseñanza del "Padre Nuestro", lo cual es, en varias maneras, una completa expresión vocal u oración oral en la tradición cristiana. Pero no es el único medio de oración cristiana.


Sabemos que desde los primeros tiempos dentro de la iglesia Cristiana la oración y meditación eran consideradas como esenciales. Estos dos términos, oración y meditación, fueron usados por lo general intercambiablemente, donde el primero tiende a enfatizar un modo vocal, conceptualizando una manera de rezar, y el último tiende a ser en silencio. Los Evangelios nos dicen que Jesús frecuentemente iba a las montañas a orar solo.


La firme tradición de tradición de oración y meditación también aparece, por ejemplo, en los Hechos de los Apóstoles, donde leemos que el diácono Felipe tenía cinco hijas que eran vírgenes (que era un estilo de vida al comienzo de de la iglesia) y que ellas se dedicaban completamente a la oración y la meditación. La misma tradición nos dice también que Pedro y Pablo a menudo oraban y meditaban.


Las tradiciones escritas que nos han llegado desde el tiempo inmediatamente después del Nuevo Testamento, frecuentemente hablan de oración y meditación, aún cuando su propósito principal era una apología o controversia. Estás primeras escrituras en la tradición cristiana eran simplemente conferencias o sermones dados por los maestros cristianos y los obispos a la gente corriente. Esto era así inclusive pare escritos que son considerados troy en día bien como muy elevados y esotéricos.


Recuerden que por casi tres siglos, el monasticismo no existió en la tradición cristiana. De manera que cuando estos primeros maestros hablaban de oración, por ejemplo, el autor del Didache, ellos se referían a las personas ordinarias en la iglesia, gente como usted y yo.


Alrededor del año 300 después de Cristo, los primeros cristianos comenzaron a irse al desierto, y convertirse en monjes y monjas. Esto ocurrió simultáneamente en varios países del Medio Oriente; en Siria, lo que era conocido antes como Palestina, y especialmente en Egipto. Mientras la práctica de oración y meditación se intensifica, se edifica una tradición, ya sea en él cristianismo ó él budismo. Casi siempre toma varias generaciones o inclusive siglos pare que esta sabiduría se formalice o quede escrita. Estos primeros monjes cristianos dejaron tal impresión en el mundo conocido de entonces, que los primeros documentos escritos sobre el tema aparecieron dentro de dos décadas y una avalancha pronto les siguió.


Ustedes están hoy aquí tratando de compartir en la experiencia que yo percibo de mi tradición cristiana y los siglos de esfuerzo y meditación que la comunidad aquí en el Centro Zen de Providence conlleva. Existe una tendencia humana a pensar: "Bueno, estoy tratando, pero no estoy teniendo éxito". O: "Esto está sucediendo (ó no) y no lo entiendo..." "¿Que estoy haciendo?; ¿cómo lo estoy haciendo? y ¿Por qué lo estoy haciendo?". Esto es natural, inclusive para alguien como el profeta Elías. Una de las más tempranas realizaciones en la tradición es una mente en silencio.

Los padres y madres del desierto, como fueron llamados los primeros monjes, frecuentemente repiten la historia del profeta Elías (Reyes 1,19). El estaba siendo perseguido por ser fiel a Yahweh, así que él corre hacia el desierto para escapar. Extenuado se tira a descansar bajo un arbusto y se queda dormido. Había salido corriendo tan rápido que no llevaba comida ni agua con él. Un ángel lo despierta y le da un poco de pan y agua diciéndole: "Elías, levántate y come". De manera que él comió y bebió y con la fuerza del pan y él agua siguió su jornada en el desierto por cuarenta días hasta que llegó a Horeb, (el Monte del Señor). Aquí el oye la voz de Dios, quien le pregunta por qué ha venido. Elías responde: "Todo el mundo se ha salido del Camino que nos has enseñado. Yo soy el único que queda y me estoy sintiendo débil también. "¿Que está sucediendo aquí?". (Está es mi propia traducción de Hebreo original, claro está). Así que Dios contesta: "Bueno, no te desesperes. Tengo todo bajo control. Pero para probar que soy el "único verdadero Dios, voy a dejar que me veas". Elías dice: "¿Qué?!".


La tradición en las culturas judaicas y hebreas mantiene que nadie puede ver a Dios y sobrevivir. Elías no supo cómo responder. ¿Debería él ver a Dios y morir?, ó ¿rehusar ver a Dios y vivir?. Se encontró en la encrucijada de un dilema. Entonces Dios dirige a Elías a una pequeña cueva y le dice que se esconda mientras Dios pasa frente a él. La historia continúa diciendo que ocurrió un terremoto, pero que Dios no estaba en el temblor de tierra. Después vinieron truenos y rayos, pero Dios no estaba entre los truenos y rayos. Una tormenta de viento aparece, pero Dios no estaba en la tormenta. Finalmente, se quedó simplemente la quietud de una brisa suave. Cuando él oyó el susurro de la brisa, Elías se quitó su capa y se cubrió la cara gritando: "Yahweh, Yahweh, Señor de los ejércitos..." La voz de Yahweh dijo: "Está bien, puedes salir ahora".

Esa calmada brisa o callado momento antes de crearse la brisa era, para los primeros monjes cristianos, el ideal de la verdadera contemplación. Esta quietud persiste como una corriente constante en la meditación cristiana. Los primeros monjes lo llamaron "una mente silenciosa" ó "pureza de corazón". Por ejemplo, el Señor Juan Casiano, una de las figuras más prominentes en la tradición occidental, usa este término, así como Benito de Nursia, llamado el "Padre del Monasticismo Occidental".


Las personas que hablan griego usaban el término "apatheia". En la primera parte de este siglo, cierta confusión se creó cuando apatheia fue traducido al inglés como "apatía" o "indiferencia". No se habían dado cuenta que era un término técnico que se traducía mejor como "tranquilo" ó "sin disturbio".


Así pues, tenemos tres diferentes palabras en las cual este entendimiento básico llegó a nosotros: Tranquilidad o quietud de mente, pureza de corazón, pureza de pensamiento o apatheia.


Cada ejercicio o práctica que uno hace en oración o meditación, ya sea cantando, recitando oraciones oralmente, o postraciones físicas, están dirigidas a crear un silencio interior, una tranquilidad interna que nos pone en el mismo estado, en la misma condición que experimentó el Profeta Elías. En el silencio podemos ver a Dios cara a cara. Esta apatheia está más allá del pensamiento, más allá de toda descripción. De la emoción... va más allá de la imaginación, de la emoción... va más allá de toda descripción. Simplemente estamos en su presencia. Esto no quiere decir que no estamos conscientes muy a menudo, sabemos quién y qué somos, y quien y que es "Dios".


Como dije antes, todas las prácticas (religiosas) tienen esto como meta. Lo que estaremos haciendo hoy será una instrucción en, y como se le llama comúnmente hoy en día, "experiencia práctica", una eficiente y provechosa manera de volver a esta básica condición donde nos encontramos completamente en la presencia de Dios, del más allá, de lo inmanente (omnipresente). Hay muchas palabras y frases que se usan para describir esto, pero lo que vamos a hacer hoy es ser bien prácticos: Se le va a enseñar cómo sentarse, cómo mantener su cuerpo, cómo respirar; en otras palabras, ustedes aprenderán una técnica, un método.


La tranquilidad mental es uno de los grandes problemas que confrontan los seres humanos. ¿cómo controla usted esto que ocurre aquí arriba en su cabeza?. Los pensamientos saltan de un lado para otro, de adentro hacia afuera, de arriba y de abajo, y éstos a su vez llevan a sus emociones corriendo de aquí para allá, esto está sucediendo... ¡Y aquello también! ¡Increíble!. La gente ha tratado por siglos de pensar en maneras de cómo controlar sus mentes.


Mientras más usted piensa en controlar y en mantener "cosas" bajo control, más el "Yo" tiende a dominar. Pero él "Yo" tiene que desaparecer. Así que, ¿Cómo hacemos esto?


La mejor manera de conseguirlo es simplemente volver a un punto. Solo vuelva a un punto, una y otra vez. Después de cierta cantidad de práctica volviendo calladamente a un punto, uno mismo descubre que todo este corre-corre dentro del cerebro (ese diálogo que es como un disco roto dentro de la cabeza) realmente no es tan importante. Entonces se comienza a dejar ir, y se calla por sí solo. Al caerse (callarse), usted descubre espacio. En estos espacios no existe el "Yo", o el "mío" o el "tú". No hay un arriba y abajo, ni un adentro y afuera. Simplemente la consciencia de la presencia. El trabajo de hoy va a salir bien. Cómo dije antes, una "experiencia práctica", con una manera definida de hacerlo: descubriendo como sentarse, cómo caminar, como guardar silencio, etc. ; Yo vengo de una tradición, los Trapenses, de silencio absoluto. A Un monje Tibetano le preguntaron, que le habían enseñado cuando él entró en el monasterio. El contestó: "Pasé los primeros seis meses aprendiendo a cerrar la puerta calladamente". Eso es una exageración, aunque él probablemente fue corregido un poco por haber golpeado las puertas. Merton encontró en el silencio algo con lo que él tenía que trabajar. Sin embargo, más importante, silencio exterior no tiene uso sin el silencio interior. Uno de los primeros maestros en mi tradición, un inglés de nombre Aelred de Rievaulx (del siglo XII), en uno de sus sermones a sus monjes, dijo: "¿Cuál es el uso de tener un monasterio callado si no se tiene una mente en silencio?".


Así que hoy estamos en un monasterio silencioso. Hoy, vamos a experimentar el callar y el silencio tal y como Elías lo experimentó. Quizás los desconcierte la experiencia. Se van a sorprender al encontrar tanto ruido dentro de ustedes mismos. No dejen que eso los perturbe. La atmosfera callada y la práctica silenciosa que ustedes aprenderán hoy no la podrán dominar en un solo día. Pero, si la dejan trabajar en ustedes, les va a ensenar finalmente cómo ser puro de corazón, tranquilo de mente, y vivir en apatheia.

4 comentarios:

  1. ...traigo
    sangre
    de
    la
    tarde
    herida
    en
    la
    mano
    y
    una
    vela
    de
    mi
    corazón
    para
    invitarte
    y
    darte
    este
    alma
    que
    viene
    para
    compartir
    contigo
    tu
    bello
    blog
    con
    un
    ramillete
    de
    oro
    y
    claveles
    dentro...


    desde mis
    HORAS ROTAS
    Y AULA DE PAZ


    TE SIGO TU BLOG




    CON saludos de la luna al
    reflejarse en el mar de la
    poesía...


    AFECTUOSAMENTE
    ESPIRITUALIDAD CISTERCIENSE


    DESEANDOOS UNAS FIESTAS ENTRAÑABLES DE NAVIDAD 2009 ESPERO OS AGRADE EL POST POETIZADO DE CREPUSCULO.

    José
    ramón...

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  2. Una perfecta, demostración, de como se debe de practicar, una meditación, para conectar con la trascendencia.
    En Yoga, lo hacemos parecido, primero decimos un mantra, puede ser OM y después varias respiraciones, conscientes, quedamos perfectamente relajados, si vienen pensamientos, ni los aceptamos ni los rechazamos, solo los observamos, poco a poco, entramos en el mundo del espíritu y nos hacemos uno con Todo.
    Recibiendo información trascendental, pues tenemos dos fuerzas en nuestra mente, una emite, nuestro juicio, de las cosas que estan grabadas en nuestro cerebro y la otra recibe, información, con lo cual despertamos conciencia trascendental.
    Un abrazo fraternal Jose Antonio

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  3. Hola José Antonio, voy a generar una página con este texto en "Textos monásticos" y a hacer un enlace permanente a el en "hesiquía". Me parece un texto muy bueno, claro y simple que sirve como introducción a la práctica. Por cierto citaré el origen, cualquier cosa me avisas.
    Un saludo fraterno en Cristo y María.

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  4. Todo me parece bien, encuentro lógica y equilibrio en lo que leo, pero de alguna forma siento que me aleja de Dios, que no es puro y que no todo se muestra como debería. Soy joven y mis palabras no creo que salgan de sabiduría de muchos libros, pero aun así siento dolor por nuestra naturaleza que siempre queremos enredarlo todo, amigo mio, Dios no es experiencias ni sensaciones, es mucho más, es espíritu y verdad. De formas extrañas obra, es cierto, pero eso no justifica buscar atajos que lejos de acercarnos nos alejan. El inmerecidamente me ha dado paz en un segundo, su voz restaura y apacigua el corazón,como cuando reprendió la tempestad, así es mi Dios. No digo que no necesitamos orden y balance en nuestras vidas, pero si hacemos lo que enseñó Jesús, la ansiedad no es rival ni nada de este mundo, porque la escritura dice que el venció. Este es el verdadero camino y el único, cuidado con atajos, el centro es El y a veces lo olvidamos en este mundo lleno de telas de araña que cada vez se enreda más, es increible el conocimiento que hemos alcanzado y que poco resuelve, para todo queremos buscar fórmulas mágicas, tal vez porque no estamos dispuestos a pagar el precio que El demanda... Padre ilumina a tu pueblo con sabiduría no de papeles, sino de tu espíritu, hablanda sus corazones para que entiendan y no se dejen llevar por cuanta cosa lógica y coherente aparece en este mundo.. Un fraternal abrazo a todos
    pd:Tanto hemos aprendido y tan poco resolvemos, el conocimiento no es malo pero envanese, busquemos lo que nos edifica...

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